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Se extingue la esperanza de lograr un pacto en el Senado para una reforma migratoria

Un plan bipartidista que intentaba abrir un camino a la ciudadanía a los dreamers es incapaz de sumar los votos necesarios. Se negocia además un acuerdo para trabajadores agrícolas.


Telemundo / Las negociaciones en el Senado para lograr un acuerdo bipartidista para una reforma migratoria parecen haber fracasado por la falta de acuerdo en el tramo final de legislatura, días antes de que el Partido Republicano tome el control de la Cámara de Representantes (el Senado seguirá con mayoría demócrata) en enero, según adelantó la cadena de noticias CBS News y confirmó Noticias Telemundo.

La senadora por Arizona Kyrsten Sinema (que hasta la semana pasada era demócrata y ahora es independiente) y el senador republicano por Carolina del Norte Thom Tillis redactaron una propuesta que abría la vía a la ciudadanía a los cientos de miles migrantes que llegaron al país ilegalmente siendo niños de la mano de sus padres (conocidos como dreamers), a cambio de reforzar la seguridad en la frontera con México, entre otros temas.


La iniciativa buscaba asignar al menos 25,000 millones de dólares más al presupuesto de la Patrulla Fronteriza y a extender al menos un año más el Título 42, la medida activada por la Administración del expresidente Donald Trump en marzo de 2020 para expulsar a la mayoría de solicitantes de asilo que cruzan la frontera escudándose en la pandemia del COVID-19. El Título 42 expirará el 21 de diciembre por orden judicial, y las autoridades federales temen que la llegada de migrantes se duplique a partir de ese día.

Pero la propuesta no ha sumado los 60 votos necesarios (50 de la bancada demócrata, más al menos 10 republicanos) necesarios para su aprobación en el Senado, según dijeron a CBS News tres fuentes parlamentarias que pidieron el anonimato. Las posibilidades de un acuerdo sobre migración se desvanecerán cuando los republicanos tomen control de la Cámara, tras ganar por un estrecho margen en las elecciones de mitad de mandato, puesto que han prometido no conceder una “amnistía” a ningún migrante. Más de 200 manifestantes acudieron al Capitolio para presionar a los legisladores: “¿Cuánto tiempo más tenemos que demostrar que somos dignos de estar aquí permanentemente?”, dijo Addinelly Moreno Soto, una auxiliar de comunicaciones de 31 años que llegó a EE.UU. desde México a los 3 años, según reportó Reuters. “Esa es la parte frustrante. Yo tengo hijos. ¿Qué pasa con ellos?”, añadió. Soto se desplazó al Capitolio desde San Antonio con su marido, ambos se inscribieron en DACA en 2012. Ahora tienen dos hijos ciudadanos estadounidenses de 2 y 3 años.

Una de las promesas electorales del presidente, Joe Biden, fue una reforma legal que solucionara el estatus migratorio de gran parte de los 11 millones de personas que viven en Estados Unidos de forma irregular. De ellos, casi 700,000 dreamers están protegidos temporalmente de la deportación y pueden trabajar gracias al programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, en inglés), aprobado en 2012 por el expresidente Barack Obama. Pero el futuro de DACA es incierto. A inicios de octubre, una corte de apelaciones falló a favor de mantener el programa, pero respaldó prohibir la inscripción de nuevos solicitantes, aunque califiquen para ello. La decisión final sobre el programa sigue en las cortes. En paralelo a la negociación en el Congreso sobre el futuro de los dreamers, que ahora parece fracasada, los senadores Michael F. Bennet, demócrata por Colorado, y Mike Crapo, republicano por Idaho, negocian una propuesta que concedería la ciudadanía a trabajadores agrícolas indocumentados, en línea con un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes. Las negociaciones se están viendo complicadas sin embargo por las cifras récord de llegadas a la frontera. El año fiscal 2022 se cerró el 30 de septiembre con 2.76 millones de migrantes interceptados, principalmente por un aumento de venezolanos, cubanos y nicaragüenses, según las autoridades federales. El previsible final del Título 42 el 21 de diciembre podría multiplicar esas cifras, pese a que el Departamento de Seguridad Nacional dijo que seguirá deportando a migrantes a través de otra norma conocida como Título 8, que permite al Gobierno devolver a quienes no tienen una causa probable de asilo. Además, el Gobierno baraja otras posibles medidas de mano dura, algunas inspiradas por políticas del expresidente Donald Trump.



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